Las redes sociales de la empresa

Llevar las redes sociales de una empresa no se parece a la gestión que hacemos a título personal de nuestras redes sociales como usuarios, no se realiza de la misma manera. Una empresa sí tiene amigos en Facebook, pero no publica fotos con ellos, ni con sus compañeros de clase ni de trabajo, ni publica sus aventuras  en el último viaje a la playa. A pesar de que la actividad en las redes sociales se puede asemejar, sobre todo la planificación en esta sí difiere de la que realizamos como usuarios estándares. A continuación se muestran una serie de consejos para publicar en nombre  de una marca en las redes sociales.

Resultado de imagen de redes sociales

Si bien como usuarios no importa si un día colgamos 24 fotos porque el fin de semana ha sido entretenido y no volvemos a publicar nada en dos semanas, una de las claves para que la publicidad en redes sociales sea efectiva para una marca o una empresa es la continuidad. Aquí radica una de las principales diferencias. Una marca no puede dejar que los usuarios, sus propios seguidores ni el mismo internet, olvide la existencia de dicha maResultado de imagen de calendariorca. Para ello, es preciso (o al menos muy recomendable) que quien se encargue de las redes sociales de la compañía establezca un calendario donde estén claramente definidos los días y el contenido a compartir. Y no olvidemos que internet olvida con mucha facilidad. En cuanto haya otra marca que este punto lo desarrolle mejor de forma, podemos darnos por tocados (no por hundidos).

 

Otro punto de vital importancia es conocer el contenido que más conviene compartir. Pues la respuesta a esta pregunta es “de todo un poco”. Es necesario aclarar esta afirmación, y es que las redes sociales del negocio no pueden ser un mero escaparate de los productos o servicios que se ofrecen, nadie va a seguir la actividad de una empresa que solo habla de sí misma, aunque hemos de reconocer que es complicado a veces encontrar el equilibrio. Imaginemos un usuario de Facebook que solo habla de qué estado de ánimo tiene ese día o cuáles son sus planes para el próximo fin de semana. Y así diariamente, pues lógicamente sus seguidores acabarán cansándose y dejando de interesarse por el contenido que comparte este. Pues igual sucede con una empresa, de esto no cabe ninguna duda, nadie se interesará por un perfil que solo habla de sí mismo.

La clave está en compartir contenido relevante para los usuarios. Nunca estará de más compartir algo de contenido que esté de moda a fin de simpatizar con los usuarios, también es conveniente colgar algunas fotografías artísticas o incluso de usuarios de la marca interactuando con la compañía. Hay empresas que incluso se decantan por darle un toque humorístico a sus perfiles contestando dicharacheramente a los tuiteros que inician conversaciones con ellos, etc. Un buen ejemplo de compartir contenido relevanta en redes sociales es Decathlon. Si observamos su contenido en Facebook, en Twitter, vemos que efectivamente comparte fotografías artísticas de gente practicando deportes de invierno, nadando en piscinas, etc, con ropa o accesorios deportivos Decathlon.

(No he compartido fotos de las redes sociales de Decathlon al desconocer las políticas y posibilidades legales. Pero es recomendable que los lectores echen un ojo al Twiter, Facebook y al perfil de Instagram de Decathlon).

 

Resultado de imagen de ortografia

Otro consejo, aunque este es bastante más obvio, es utilizar un vocabulario y una ortografía correctos a la hora de escribir cualquier tipo de texto de parte de la compañía. Esto implica evitar las faltas ortográficas, no olvidar la puntuación, ni ninguna de las reglas del castellano (del inglés o de la lengua en que escribamos en las redes sociales). Es muy importante para que los usuarios se tomen en serio a la compañía. Esto no se puede considerar un plus si se hace bien, no “suma puntos” por acertar con la ortografía, pero sí que resta si se hace mal. Porque en efectivo nadie va a considerar que una empresa es seria si no es capaz siquiera de escribir correctamente. Además, el vocabulario debe ser acertado, nada de insultar ni contestar de forma grosera a los usuarios aunque se muestren poco corteses a través de las redes sociales ni usar vocabulario ofensivo contra otras marcas, esto hará que los usuarios no se sientan cómodos al ser seguidores de la empresa.

 

Estos son los tres puntos principales para crear una comunidad online entorno a una marca o una compañía en las redes sociales. Además, es importante que todo esto se realice de manera integradora, dando en la medida de lo posible una personalidad coherente con el producto o el servicio y coherente en su conjunto al perfil de la compañía. Es necesario aportarle esa sensación  de personalidad a una empresa, aunque a veces sea complicado dada la propia naturaleza del negocio. Una empresa no es una persona pero ha de actuar como tal en las redes, ser constante, imaginativa, compartir contenido relevante y correcto y ser correcta en el trato con los usuarios.

Resultado de imagen de ciao

Muchas gracias por leer este post hasta el final, espero que estos consejos sean de gran ayuda para ti, querido lector, que necesitas llevar o supervisar la actividad en las redes sociales de una empresa. O si simplemente te ha llamado la atención el tema, gracias igualmente 😉 No olvides dejar un comentario si crees que hay consejos que podrían ayudar a otros usuarios.

 

Un saludo,

 

María.

Facebook y Jefes

Existe un amplio debate en cuanto a la relación entre las redes sociales y los jefes y empleadores se refiere. Por un lado están los partidarios de que una red social es parte del propio espacio personal e íntimo de un usuario y su contenido no debe afectar a la vida laboral. Por otro lado están quienes defienden que el efecto de las redes sociales en la marca personal de un empleado o de un candidato a un puesto en el entorno de la organización es un hecho.

 

Como se acaba de adelantar, hay una gran cantidad de usuarios que consideran que una red social (como puede ser mismamente el muro del Facebook personal de un usuario cualquiera) es un espacio privado donde cada cual puede colgar libremente aquel contenido que desee y que más le apetezca, sin sentirse coartado. Es decir, que Facebook, Instagram, Twitter, etc. se consideran como una extensión del propio espacio personal y de la intimidad de cada usuario y no debe ser en ningún caso investigado ni tenido en cuenta por una empresa en ningún proceso de selección ni por ningún jefe para evaluar a ninguno de sus empleados. En otras palabras, las redes sociales son consideradas como parte de la vida privada de los trabajadores o aspirantes y nunca han de tomar protagonismo en el ámbito profesional.

Por otra parte y en una posición diametralmente opuesta están los partidarios de la segunda opción. Estos usuarios consideran que todo aquello que se se publique en una red social es público y por tanto susceptible de ser tenido en cuenta por jefes, posibles empleadores, etc. Esto implica que si un usuario no facilita su Facebook a un empleador esto puede ser considerado como motivo de desconfianza por parte de dicho empleador. ¿Qué oculta este candidato? Si no permite a la empresa que le conozca en su ambiente web, si no da esa confianza, no será digno de la confianza de la empresa y tampoco será contratado. En otras palabras, que efectivamente lo que se haga en la web tiene repercusión  también en la vida laboral de todos los trabajadores.

Lejos de ser esto un simple debate ideológico, ético o de cualquier forma que queramos etiquetarlo, la realidad está aquí para hablar por sí sola, y es que gran cantidad de empleadores tienen en cuenta lo que esconden los perfiles de las redes sociales de los empleados  y de los candidatos a nuevos puestos de trabajo. O al menos a aquello que es público, para lo que no es necesario aceptar una petición de amistad, la parte pública de un perfil de Facebook.

Resultado de imagen de facebook

Antes de continuar me gustaría dejar clara mi postura, y es que considero que la vida profesional y laboral nada tienen que ver, que alguien puede ser un gran profesional del marketing y a la vez ser un fiestero innato o un amante de los conciertos de Heavy Metal. Pero ante el debate que se abre y la insistencia de cuidar las redes sociales por parte de los ponentes en las universidades, me veo en la obligación de dejar por escrito mis reflexiones a este respecto.

 

Dado que de aquí a un corto plazo es imposible llegar a un acuerdo y que este sea mayoritariamente aceptado por todos los usuarios, tanto empleados como empleadores, etc., lejos de la posibilidad de que una ley no escrita rija qué se puede y no se puede hacer en la web, mi propuesta personal pasa por la posibilidad de contar con dos perfiles en una red social como Facebook. Esto no es difícil de gestionar y mucho menos desde los terminales modernos con los que contamos hoy. Por ejemplo, los perfiles podrían ser tal que así:

  • Cuenta 1 de Facebook (personal): habilitada para publicar fotos de gatitos, las miradas perdidas entre copas de la noche anterior con los colegas y los memes de Juego de Tronos… además de esos desafortunados comentarios de tu tía abuela, la que no ves desde 2002, pero que te ha encontrado en internet y no puede evitar publicar lo mucho que te quiere y lo que te pareces a tu madre cuando era jóven.
  • Cuenta 2 de Facebook (profesional): en esta cuenta tendrás que parecer un profesional con todas las letras. Nada de vacilar, en esta cuenta solo puede haber contenido políticamente correcto. Aquí se pueden compartir publicaciones de expertos en tu campo, gurús del marketing por ejemplo, escribir tus reflexiones  sobre tu ámbito profesional y laboral, puedes compartir noticias de periódicos siempre que no estén muy cargados ideológicamente o también podrá afectar a la hora de una contratación. No olvides añadir a algunos de tus amigos para dar al perfil un toque de “naturalidad”. Sí es recomendable que en este perfil incluyas fotos tuyas haciendo cosas legales y políticamente correctas, bien vestido o con ropa casual, pero siempre guardando las formas y las apariencias, no queremos asustar a nuestro futuro o actual jefe.

Es una pena que haya que recurrir a trucos como este, pero la libertad en internet, aunque existe, no impide que una empresa se haga una idea mental sobre nosotros, candidatos o empleados, y nos clasifique según su propia escala de valores. Ante esta situación, lo mejor que podemos hacer es, o tener una cuenta en esa red social impoluta, sin nada que pueda llamar la atención de un jefe con una mentalidad X o Y (algo que prácticamente nadie tiene), o usar algún tipo de artimaña similar a esta.

Resultado de imagen de ciao

Claro, lo que un empleador piense o deje de pensar siempre estará supeditado al tipo de persona que sea ese empleador o ese jefe o de la política o cultura empresarial predominante en la organización. Esto post simplemente pretender ser una sugerencias para evitar malos tragos e impedir que nuestra actividad en la web afecte al ámbito laboral y siempre con la mejor de las intenciones. 

 

Un cordial saludo de una servidora, amante de las redes sociales y profesional del marketing,

María.

Pequeños empresarios online

 

¿Problemas para vender tu producto? ¿Ni siquiera eres capaz de colocar una pequeña cantidad en el mercado a través de tu tienda online? Ui, aquí debe haber un problema. No es que internet no funcione o que tu producto no sea bueno. Seguramente solo sea un problema de enfoque, pequeño empresario. Si eres alguien que se ha visto obligado a utilizar las nuevas tecnologías para potenciar su negocio pero no está acostumbrado a vivir en internet (como seguramente tus clientes sí lo estén), este post es para ti. Existen una serie de pautas a seguir para  que tu tienda online resulte más llamativa y atraiga toda la atención que merece. Atento.

Está claro que aunque la tecnología y la informática estén al orden del día y aunque ya todos los jóvenes nos podamos llamar “nativos digitales”, hay empresarios que por diversas razones no han vivido tanto la era tecnológica como otros. Sin embargo, Internet es un lugar para todo el mundo, donde solo hay que tener la voluntad de aprender a moverse para avanzar. Internet es un lugar muy intuitivo donde la clave está en observar para aplicar aquello que se aprecia en tu espacio web, que en este caso es una tienda online. Seguro que todos los lectores  conocemos el refrán:

“DONDE FUERES HAZ LO QUE VIERES” – Popular

Pues en internet reina la misma ley, hasta aquí nada nuevo. No hay nada mejor que fijarse en qué hace el resto de empresas para darse cuenta de qué es lo que triunfa en internet  y cómo aplicarlo al negocio propio. Seguramente conozcas empresas líderes en tu sector, empresas mayores con gran repercusión en la red, trata de copiar en la medida de lo posible sus acciones, esto, aunque no sea innovar, será una apuesta segura. En nuestra posición de pequeño empresario es complicado comenzar a realizar investigaciones de mercado y contratar a los mejores técnicos en marketing para nuestra tienda online, así que lo mejor será copiar lo que hacen los que triunfan.

Por otra parte, si internet te resulta un sitio inhóspito y desconocido es importante que caigas cuanto antes en la cuenta de que no es tan distinto de tu tienda habitual, esa donde llevas vendiendo toda la vida. No es todo una gran máquina con una serie de mecanismos ininteligibles. Cuanto antes veas que lo que haces de verdad es contactar con personas, mejor, antes cambiarás el chip. Los usuarios de la web, tus clientes, son un chico que busca X producto y quiere saber sobre él, está buscando información, o una mujer que necesita comprar Y en tu tienda y a la que tienes que hablar de qué necesidades cubrirá con lo que le ofreces. ¿A que ahora se ve de otra manera? Pues es a partir de aquí desde donde debes empezar a trabajar. Ofrece información RELEVANTE en tu página web, muestra la información que más comúnmente preguntan tus clientes habituales, trátalos de forma similar aunque no les veas.

Resultado de imagen de clientes

Seguramente también te venga bien conocer esta información: según las últimas tendencias de marketing el que más vende es el que más emociona. Thachan! Descubierto el secreto de Coca-Cola y de los anuncios de coches. Aplica esto como de la mejor forma posible a tu negocio.

Hay más, seguramente hayas abierto tu tienda online para dar salida a un producto en un mercado más amplio que el que acostumbrabas, para hacer crecer tu negocio o simplemente porque los demás ya estaban haciendo. Te cuento lo que está ocurriendo, antes los clientes acudían a comprar a la tienda lo que necesitaban, pero hemos llegado a un punto donde hay tantísimas tiendas que es ¡el comerciante quien debe salir a buscar al que será su público! Este es el tercer consejo. Tienes que ir casi personalmente a la puerta del cliente a decirle: “Hey, has visto esto? Pues deberías, toma una foto, mira lo que otros dicen, ¡VAMOS, echa un vistazo!”. Pero tranquilo, pequeño empresario, esto es fácil a día de hoy, tocar a la puerta de alguien es tan sencillo como contactar con ese cliente potencial a través de sus redes sociales o de su email. Y para ello existen herramientas tan útiles como  Google AdWords y otras similares. Pero no te metas tú solo en todo este lío si no conocer muy bien el entorno de internet, es mejor que este tipo de servicios los subcontrates, los profesionales saben cómo llamar a la puerta de los clientes. Quizá en un futuro sí puedas llevar todo esto personalmente, pero para empezar te recomendaría que inviertas un poco en alguien con experiencia en publicitarse en Google y en las Redes Sociales.

Resultado de imagen de ciao

Pero pequeño empresario, recuerda que todo tu negocio gira en torno a tus clientes. Nadie conoce mejor que tú a tus clientes 😉 ningún blog puede darte las claves de un mercado que TÚ CONTROLAS. Sé que no manejas internet demasiado bien, pero es cuestión de tiempo y determinación, como te he dicho al principio de este post. Nadie sabe mejor que tú cómo son tus clientes, qué necesitan (y qué les emociona). ¡Adelante! Y a por todas.

María.

Apps móviles, ¿cómo crear algo bueno?

Es imposible hablar de marketing sin pensar en toda la publicidad que nos rodea en el día a día, en nuestras actividades más cotidianas (viendo la televisión, escuchando música en nuestro Spotify…). Y, nosotros los jóvenes, en especial, nos rodeamos de aparatos electrónicos que nos bombardean constantemente con anuncios, spots publicitarios, eslóganes, melodías pegadizas, etc. Todo de parte de las tendencias de marketing más actuales. Pues bien, la creación en este entorno virtual en el que nos movemos de aplicaciones móviles es una parte fundamental, que además está despertando gran interés en los últimos tiempos. También es un tema que interesa mucho desde el punto de la vista de los usuarios, que pasamos horas completas cada día mirando nuestras pequeñas pantallas. De ahí que este post se centre en dar unas pautas básicas pero firmes sobre cómo lanzar al mercado una aplicación móvil de éxito 😉

El aumento de  la cantidad de aplicaciones móviles que se crean cada año, cada mes, incluso cada día (¡!) es impresionante. Desde grandes compañías hasta creadores individuales, cualquier usuario si cuenta con los conocimientos o con las capacidades necesarias, puede crear una aplicación móvil y lanzarla al mercado. Solo es necesario ciertos conocimientos de programación, servidores y esos requisitos técnicos y… UNA IDEA. Más importante que los conocimientos de cómo hacerlo es qué hacer, a fin de cuentas, siempre se puede subcontratar a quien posea estos conocimientos y sacar una aplicación móvil decente al mercado. Pero la idea, el qué, el producto digital, eso sí que es el alma de la aplicación, lo que va a conseguir adeptos,  que otros usuarios la descarguen.

Resultado de imagen de idea

Aquí es cuando el creador comienza a pensar cómo conseguir recuperar todo lo que ha invertido en la aplicación y cómo hacer dinero con ella (porque a fin de cuentas es lo que la mayoría de los que participamos en el mercado buscamos). Existen cantidad de opciones, aunque todas suponen conseguir dinero poco a poco (más o menos como lo hacen los hipermercados, consiguiendo un pequeño margen cada vez que venden un producto). Así, la empresa o creador de una aplicación puede cobrar a los usuarios por suscribirse a ella, mediante el método Premium; puede recibir ingresos si incluye publicidad en la aplicación (sí, esa odiosa publicidad que salta cada dos por tres); o puede incluso hacer una versión “freemium” de la aplicación, como hace Spotify y cobrar a cada usuario según use el software (pone publicidad para usuarios gratuitos y cobra mensualmente a los usuarios premium). Seguramente existan otros métodos, pero estas son las opciones más comunes en las aplicaciones que usamos la gente joven, que suelen ser apps de uso frecuente a fin de cuentas a rasgos generales.

Ahora se nos plantea un interrogante presente en cualquier conversación que incluya algún matiz marketiniano ¿Es mejor ser el primero? ¿Es mejor ser el mejor (seguidor)? Esta frase ilustra mejor que ninguna la respuesta a esta pregunta:

“If you spend all your time looking at your competition, your product will look like your competition’s ass.”

Y es que ser el primero siempre lleva la ventaja de poder ganarse un sitio especial en la mente del consumidor, de los usuarios de terminales móviles si remitimos al tema de esta publicación. Gana tiempo y ¡el tiempo es dinero! Si a alguien le cabe alguna duda que vuelva a leer la frase, por favor. Es broma, pero lo que sí está claro es que la innovación distingue a  un líder de los demás.

Resultado de imagen de dinero

Otro punto de vital importancia para lanzar una aplicación que sea exitosa en el mercado es conocer a fondo al cliente, hacer un estudio de mercado o valerse de datos secundarios, estadísticas e información ya existente, para elaborar una aplicación acorde a lo que el mercado y los usuarios andan buscando. No es momento de entretenerse en explicar cómo realizar estas acciones, pero sí es un momento idóneo para resaltar que, tal y como se ha mencionado anteriormente, esta es parte del ALMA de la aplicación. Si el producto no se adapta en absoluto al público al que se dirige no hay nada que hacer. Ya puede haberse pagado a los mejores desarrolladores, que el dinero invertido se habrá tirado a la basura sin remedio. Por ejemplo, si un juego que se lanza para un público de entre 16 y 24 años por poner un ejemplo, no reúne las condiciones (malos gráficos, historia pobre, difícil jugabilidad) que este rango de edad busca, todo lo anteriormente explicado será en vano.

Y por último, pero no menos importante, la forma en que se de a conocer la aplicación es otro punto clave para que esta sea un éxito.  Aquí si que existen una cantidad de opciones inmensa, desde promocionar el producto gratuiramente a través de las redes sociales hasta pagar para que la nueva aplicación se publicite en otras aplicaciones, pasando por el uso de AdWords y cantidad de formas.

 

Resultado de imagen de ciao

Hasta aquí esta primera publicación sobre cómo  lanzar al mercado una aplicación móvil de éxito. Estos son los puntos clave a mi parecer, incluyendo los por qués de estos razonamientos. Por supuesto, si las reflexiones de esta joven marketiniana os han interesado, compartid el post en las redes sociales (os lo agradeceré con todo el corazón) y estoy abierta a sugerencias. ¿Qué pensáis? ¿Me he dejado alguna pauta maestra en el tintero? Ponedlo en los comentarios, estaré encantada de analizar vuestras opiniones.

 

Un saludo enorme y HASTA LA PRÓXIMA,

 

María