Londres, ¿capital de…?

Llevo cerca de un mes en tierras sajonas y un mes en Londres da para mucho, así que es un buen momento para compartir algunas de las primeras impresiones. Ha habido tiempo para hacer de todo un poco (turistear, currar, contagiarse del ambiente), así que sin más dilación…

En primer lugar he de decir que SÍ, todo lo que se oye sobre el British Weather es real. Incluso si habéis venido a visitar el país un par de días ya os habréis dado cuenta de ello. El tiempo es una locura aquí. Pueden pasar las cuatro estaciones en un mismo día en UK. Llueve, de repente sale el sol, vuelve a llover, sol, se nubla, sol, frío… Un caos atmosférico, vamos. Aunque la mayor parte del tiempo está nublado.

¡El sol aquí causa verdadera sensación! Cuando sale el sol un rato las sombras en los parques están vacías (al contrario que en nuestro terruño), los sitios que se rifan son los de solana. No es raro ver a gente en chanclas en mayo, aunque la temperatura no supere los 20ºC y a algunos en bikini, sin camiseya y con toalla en medio de cualquier parque por pequeño que sea. Se aprovecha hasta el mínimo rayo.

Sería algo curioso observar qué pasaría  si uno de estos grupos disfrutase así de libremente del sol en el parque de Atocha de nuestra pequeña Ciudad Real. ¡FREEDOM! A nadie le importa nada las pintas que lleves ni lo que hagas mientras que no molestes.

WhatsApp Image 2017-05-28 at 12.59.20.jpeg– Greenwich Park, London – 

Aunque con este tema del sol no puedo evitar plantearme el por qué de farolas solares en algunos parques londinenses. Tsk, ni idea, ningún sitio es perfecto, supongo.

 

Algo que llamó  mi atención desde el primer momento en Londres fue la enorme diversidad cultural y racial que hay en la ciudad. Ya sabía que era un lugar muy cosmopolita, pero te das cuenta de hasta qué punto cuando te paseas por sus calles. Cuando ves a grupos diversos ‘en su salsa’ ves que este es un lugar donde todo el mundo puede encontrar su sitio. La riqueza cultural y gastronómica de la ciudad es impresionante.

WhatsApp Image 2017-05-28 at 12.59.49.jpeg– Chinatown, London – 

Todo hay que decirlo, lo que menos hay en Londres son londinenses. Se ve de todo jaja, pero al preguntar “where are you from?”, lo más raro es oír un “I’m from London”. Hay cantidad de gente de Europa, América, Australia, Oriente Medio y cantidad de británicos, por supuesto, pero de otros puntos de la isla. Aún estoy esperando la primera conversación con un londinense autóctono. Lo mejor de esto es que se oyen todo tipo de acentos en inglés! Ni en el mejor de los listenings hay tanta variedad.

Quizá esta sea la razón por la que siempre que hay alguien en apuros también hay alguien dispuesto a ayudar. En Londres todos nos hemos visto en situaciones más y menos bucólicas alguna vez, por eso no es difícil encontrar quien te explique cómo funciona el transporte público o qué puedes esperar de cierto Pub o cómo llegar a la oficina subterránea del HSBC, esa en la que Google maps aún se pierde un poco.

 

 

Solo con este par de puntos ya es sposible desmentir el CLICHÉ DE QUE ESTE ES UN PAÍS TRISTE. MENTIRA. Es cierto que la gente no va dando voces por la calle a golpe de “ILLO ILLOOO”. El civismo y el respeto son muy importantes en Gran Bretaña, pero no es difícil encontrar alegría, conversación y algo interesante que pararse a observar en cualquier rincón de Londres. 

Aún hay muchas cosas de las que hablar (ambiente nocturno, precios… PRECIOS mejor dicho, y toda clase de anécdotas), sobre las que no tardaré en escribir 😉

 

 

Un abrazo muy fuerte desde la gris pero alegre Gran Bretaña,

María.

 

 

 

PD: Los españoles somos los únicos que damos voces en los museos británicos.

UNA SEMANA

Una semana para el viaje, UNA SEMANA, solo una semana. Hoy de la semana que viene estaré en Londreeeeees. Esto es lo que hay. Nervios, muchos, pero muchísima más alegría. Nada puede nublar las emociones que despierta el ir a conseguir aquello que llevas esperando durante tantos años. No sé cuánto tiempo pasaré en Londres, ¿6 meses? ¿6 años? ¿66? Vale no tanto. No, la idea es no estancarse en un solo sitio, en una ciudad o en un país. El mundo es demasiado sorprendente como para eso. Los que habéis salido aunque sea de turismo sabéis de lo que hablo 😉

Estoy deseando volver a sentir todas esas cosquillas que solo dan los aeropuertos (y no hablo del miedo a volar que nunca he experimentado), hablo de esa sensación que se repite cuando emprendes una nueva aventura.

Para todo hay una primera vez y seguro que todos tenemos historias de primeras veces bastante cómicas y entretenidas, pero otras primeras veces emocionantes y capaces de cambiarnos para siempre. Para unos pudo ser empezar a estudiar en una ciudad nueva, la incorporación de un nuevo miembro a la familia e incluso el primer gran concierto al que acudes cuando eres una joven e inexperta persona de 16 años, ¿por qué no? Cualquier cosa que te haya hecho vibrar, eso que viviste con tanta intensidad y que te acompañará siempre. Pues así es como estoy viviendo la independencia, con estas ganas, esta ilusión y esta intensidad.

Sin más dilación, voy a continuar con las maletas mientras suena mi querida Luar Na Lubre de fondo, esos gallegos son amor.

El momento se acerca. Ya está todo listo. A cruzar los dedos, cerrar los ojos muy muy fuerte y esperar a que pasen estos días. A volar.

 

María.

¡Que me voy!

Ha llegado el momento 😉

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Si bien sabía que este momento iba a llegar desde hace años, tras un par de viajes al extranjero, a la isla Esmeralda para ser exactos, la decisión está tomada.

Pero un momento, este no es un buen inicio para un blog… para nada. Mi primer post no puede empezar de esta forma. He de explicar un poco del por qué de abrir este espacio en la web y qué me ha llevado a tomar esta decisión.

En este blog iré explicando mis aventuras y desventuras fuera de nuestras fronteras. En tres semanas emigraré a tierras sajonas, no al país de los celtas, mi querida Irlanda, sino al Reino Unido. Sí, este país en esta época convulsa (incluso los menos informados saben del Brexit y de los vaivenes de los British).

Todo empezó a mis 4 años, cuando comencé a aprender inglés en una academia irlandesa. Desde entonces mi vida se ha rodeado de historias de Leprechauns y más tarde, mi estómago comenzó a llenarse también de Ginness, pero eso es otra historia… El caso es que una de las cosas que más feliz me hace es hablar inglés 🙂 como a otros muchos Englishaholics.

El caso es que después de acabar Administración y Dirección de Empresas en España y cerca de acabar un máster de Marketing y Estrategia, he decidido dejar nuestro país en busca de nuevas experiencias y de angloparlantes por el mundo.

Desde luego que le he dado vueltas al tema de irme desde hace años, pero he necesitado la experiencia de estar fuera un par de veces para decidirme definitivamente a emigrar. Irlanda es maravillosa y ofrece cantidad de oportunidades laborales, pero mi oportunidad en particular ha ido a aparecer en London city, así que para allá que nos vamos. No sé que me encontraré en la city londinense, una de las capitales más multiculturales del mundo (quizá este sea uno de los mayores atractivos de la ciudad bajo mi punto de vista), pero poco puedo hablar de este lugar antes de pisarlo.

Pasé el verano pasado en Galway (Irlanda) y luego una temporada en Dublín. Entonces supe que salir no era solo algo que rondaba mi cabeza, era una aventura a la que me quería lanzar de lleno, y así lo estoy haciendo. Ya está todo listo, en cuestión de semanas alzaré el vuelo 😉

 

María Serrano.